La última etapa devuelve el Tour a París con un final más abierto que un simple desfile para sprinters. La côte du Pavé des Gardes y las tres subidas de la Butte Montmartre pueden tensar la carrera antes del regreso a los Champs-Élysées. Los sprinters aún tendrán una oportunidad, pero deberán contar con los atacantes y con los equipos que querrán cerrar la edición con un golpe de efecto. Hasta la última vuelta, París conservará una parte de incertidumbre.