Los Vosgos toman el relevo con una etapa corta, densa y diseñada para mover el classement général. Entre Mulhouse y Le Markstein, las ascensiones llegan rápido y dejan poco tiempo para reorganizarse. El col du Haag, situado cerca del final, puede servir de rampa de lanzamiento para los ataques más cortantes. En este terreno, la potencia no es suficiente: también habrá que saber elegir el buen momento y bajar sin temblar.