La contrarreloj entre Évian-les-Bains y Thonon-les-Bains relanza la carrera tras el día de descanso. En 26,1 km, el ejercicio no estará reservado a los puros rodadores: el relieve alrededor del Léman exige potencia, precisión y una buena gestión del esfuerzo. Los especialistas del crono tendrán un bello objetivo, pero los líderes del general también pueden abrir diferencias importantes. Cada segundo contará antes de la entrada en la última secuencia alpina.